|
Red Ecuménica
destaca la instalación de semáforos
parlantes en Buenos Aires
BUENOS AIRES, Argentina, Julio
5, 2006
Semáforos premunidos de dispositivos sonoros
para que puedan ser vistos y escuchados, en especial
por personas con discapacidad visual, serán
instalados en la ciudad de Buenos Aires, tras la
aprobación en la Cámara de Diputados
de la iniciativa legislativa que promueve los “semáforos
parlantes”.
La iniciativa impulsada por el diputado Juan Gobbi,
fue destacada por la Red Ecuménica en Defensa
de las Personas con Discapacidad (EDAN por sus siglas
en inglés), que forma parte del equipo de
Justicia, Paz y Creación del Consejo Mundial
de Iglesias (CMI).
La adaptación de los semáforos hará
necesaria la modificación del Código
de Tránsito vigente, además de la
respectiva instalación de los dispositivos
sonoros, dijo Ricardo Gross, secretario regional
de EDAN Río de la Plata.
El diputado Gobbi ha propuesto convocar a las universidades
públicas y organismos no gubernamentales
de la provincia de Buenos Aires para desarrollar
un prototipo de dispositivo sonoro que readapte
los semáforos en uso, paras ser fabricados
en serie.
Gross destacó la necesidad de contar con
los mejores y más adecuados diseños
del prototipo del semáforo parlante, para
que no ocurra lo que sucedió en Granada,
España, cuando los vecinos destruyeron casi
en su totalidad un sistema de semáforos sonoros
por las molestias que les causaba.
"A partir de estas experiencias, es fundamental
que las organizaciones no gubernamentales especializadas
en temáticas de accesibilidad acerquen a
los diseñadores sus consejos y las vivencias
recogidas en el mundo desarrollado”, dijo.
Para Gross, la provincia de Buenos Aires presenta
innumerables barreras que no facilitan la vida independiente
de las personas con discapacidad visual o motora,
como calles seriamente dañadas, falta de
bajadas reglamentarias, semáforos insuficientes,
etc.
Agregó que la ausencia o deficiencia de los
semáforos es una de las principales causas
de accidentes en toda la provincia, mientras, los
pocos semáforos activos, son objeto de sabotajes
y daño.“Por esta razón, el lanzamiento
de este programa, debería acompañarse
con una campaña de concientización
del cuidado común”, sostuvo.
Formar parte de este novedoso proyecto, es una posibilidad
abierta para todos los municipios del país.
Pueden adherirse con una ordenanza y elevar a la
autoridad los proyectos de instalación de
los “semáforos parlantes”, cuya
acreditación les permitirá compensar
la inversión con los recursos obtenidos por
multas, indicó Gross.
”Educar a personas con discapacidad sería
más fácil si aquellos que no tienen
ningún tipo de discapacidad supieran lo complicado
que puede llegar a resultar desenvolverse por una
ciudad. Subir un escalón, cruzar una calle,
tomar un colectivo, etc., puede resultar una odisea”,
concluyó. (413/2006/ecu/past/alc).
© Agencia Latinoamericana y Caribeña
de Comunicación (ALC)
|